sábado, 17 de septiembre de 2011

Façade

 Fotografías: Claudia Carmen
Sala 1


La primera sala alberga 4 piezas y/o conjuntos en total; dos series fotográficas, un retrato impreso en gran formato y un volumen escultórico.  El conjunto de estas piezas aborda el suceso del travestismo como manifestación social, pública, espectacular. De alguna manera esta expresión es violenta y violentista, ya que trasgrede las convenciones abierta y escandalosamente. Por esta misma razón, la exhibición travestista es pintoresca y atractiva, el travestismo es una sátira de las conductas masculina y femenina pero de manera simultánea. La sala se caracteriza por su luminosidad, su musicalidad y cierta grandilocuencia.

Hermosos monstruos


Serie fotográfica que consiste en la instalación de tres fotografías a escala gigantográfica (3,00 m. de altura, de techo a piso) ubicadas alejadas del plano de la pared y distribuidas a manera de laberinto. Se trata de tres flores innaturales, producto de la reconstrucción a partir de fragmentos de flores de diferente especie a partir del ensamblado de sus pétalos, corolas, hojas, tallos, pistilos y estambres. El conjunto connota la contradictoria y artificial belleza de la travesti.

Stages


“En un permanente diálogo con la sociedad, la constitución de la identidad travestista implica, entonces, un aprendizaje del vestido, de los gestos, posturas, de las maneras de caminar, que son puestos a prueba y chequeados en función de las señales que la sociedad emite y que los propios actores sociales incorporarán en sus personajes.”



Juan Carlos Romi.

 El travestismo: implicancias sexológicas, medico legales y psicosociales




Esta serie retrata a 15 personajes en 20 fotos aproximadamente, caracterizando un ideal de mujer elegido por ellos mismos. Este constructo será ubicado un escenario idealizado propuesto por los artistas. Entendemos que, el travestismo, entre los muchos aspectos que lo conforman, es una manera particular de abarcar la femineidad. En muchas ocasiones, el travesti construye su imagen a partir del referente femenino (física y actitudinalmente), sin embargo lo supera, lo perfecciona, lo sustrae de las otras responsabilidades que implica la condición femenina para que, una vez depurada esa imagen, obtenga esa versión auténticamente sintetizada de la mujer. No se puede mencionar necesariamente, que se trata de una celebración, de un homenaje. Es simplemente, un rediseño, un upgrade. El conjunto ocupa una de las paredes principales del espacio. La serie resume la consumación (o materialización) de una imagen (una idea, un ideal) del retratado a través de la producción y construcción de la imagen por parte de los artistas.


 
Libertador


Retrato (sobre impresión tamaño natural) de personaje vestido con el uniforme de Simón Bolívar, tras él, la pobreza del barrio de Alto Perú, en Chorrillos. Además del disfraz, el Libertador está maquillado y embellecido, en marcado contraste con el uniforme que lleva puesto. La liberación como actitud de amplio frente y heroísmo simbólico: liberación de la miseria, del rígido rol de género y la marginalidad.




Caballo de Libertador


Esta pieza consiste en el único volumen escultórico de la muestra. Se ubica al lado de su jinete y representa a un caballo colocado sobre un pedestal de 1,20 m. aproximadamente y de crines muy largas (32 cm. de alto) parado sobre sus patas traseras y exhibiendo una erección de gran tamaño. Esta característica, conjuntamente con el hecho de estar ubicado cerca del centro del espacio, alude al carácter protagonista que distingue al travesti. El travesti persigue la atención del resto, esta atención representa un logro, un trofeo.




Sala 2


La segunda sala contiene 5 piezas y a diferencia de la primera sala, el conjunto hace referencia a la idea del travestismo como experiencia íntima, psicológica. La sala no se encuentra iluminada de modo general, sino particular; cada pieza está iluminada individualmente dándole al espacio las características que establecen el contraste con la primera sala. 

You´re so hard!

Instalación ubicada estableciendo un eje relativo al centro de la sala; muestra una silla en cuyo asiento se proyecta la animación de la transfiguración de un pene a una vagina. La animación se opone a la materialidad de la silla, tal como la transformación se opone a lo inamovible. 






Cuentos, historias, mentiras

Ejercicio literario, visual y auditivo que opone la versión textual de dos cuentos clásicos (La cenicienta y La bella y la Bestia) con la adaptación libre y divergente del texto original accesible a través de un reproductor mp3 ubicado al lado de ambos fragmentos escritos sobre la pared. Los fragmentos escogidos son los precisos momentos en los que alguno de los personajes principales sufre su transformación gloriosa. Esta pieza hace referencia a la relatividad en la interpretación del sentido común hallado en los cuentos infantiles y que sirven de modelos simbólicos utilizados en fines morales y pedagógicos.





Fachada


Video instalación en el que el video de una endoscopia se puede ver a través de la pequeña ventana de la maqueta de una casa hecha a escala. Esta casa es de color blanco y expresa la inamovilidad de nuestra manifestación externa (la instantánea de ese movimiento, el frame cinematográfico).








Stages 2




Secuela de la serie fotográfica ubicada en la primera sala.

Seis sapos

Sapo es el término con que se denomina al acto de ocultar el pene ciñéndolo al cuerpo con cinta adhesiva o una licra muy ajustada, de modo que se puede utilizar ropa interior femenina disimulando totalmente los genitales. Esta serie consiste en una serie de seis retratos de un hombre ocultando el pene entre las piernas y uno de una mujer fingiéndolo: la adquisición pasajera de la sexualidad opuesta.




domingo, 28 de agosto de 2011

INAUGURACION - Texto de Presentacion





Centro de la Imagen
Galería El Ojo Ajeno

1 – 22 de Setiembre, 2011


Façade



En el imaginario de nuestra época son poquísimos los fenómenosque sintetizan la dinámica de la transformación de mejor manera que el travestismo [...]: pone en evidencia una de las manifestaciones de la alteración del status quo más radicales de la experiencia social.







Entre la puerta cerrada y la puerta abierta está la bisagra, el gozne: es el intermediario entre la cancelación y la posibilidad. Cargamos con todo lo que pasa y queremos calcular todo lo que vendrá, pero el cambio, el imperceptible pero constante movimiento del gozne, desmiente tanto lo que hemos interpretado, obsesionados por la explicación, como lo que creemos que sucederá. El cambio es lo único que se mantiene. Es vértigo; es demasiado riesgoso dejarse arrastrar por él, por lo que tendemos a neutralizarlo con estructuras, pactos y, al final, leyes que lo puedan, al menos, deshabilitar.

Pero el cambio subsiste en nuestro entorno porque se encarna en el presente: en el no lugar de la posibilidad, en el juego con la ausencia y lo abierto. El cambio corre el riesgo. Façade lo documenta adoptando una posición paralela: muestra la transfiguración moviéndose con ella. Germán Vegas y Alexander Luna eligen como tema un espacio social que violenta con descaro la estructura de lo establecido, transgrediendo claramente sus límites: la travesti. La exhiben en el proceso de cruzar la frontera de lo tolerado por la doble moral social, cruzando con ella los límites de lo tolerado por el espacio social cultural. El impacto de la muestra reside en la voluntad de, más que adoptar el lugar de la otra-otro, darle un lugar protagónico para reproducirlo en una nueva multiplicidad de voces. No hay dentro ni afuera, antes o después; es un registro del cambio que adopta su movilidad hasta donde le es posible como documento.

Las técnicas, la selección de los mecanismos de exposición, son secundarias al objeto mostrado: su propia diversidad se adapta al movimiento de la transformación que atestiguan. La voz de las travestis que dan la bienvenida como musas para el carnaval, con toda la violencia de su belleza, la inexactitud de sus posibilidades y la provocación de sus modelos, sirve de clave para interpretar las siguientes manifestaciones de la transformación: la toma del símbolo patrio que grita su independencia del yugo machista, y después, la evolución absurda de lo que mejor representa, por elección propia, la transformación travesti: flores, enormes, imposibles flores producidas por la imaginación.

Una vez establecido el ritmo de interpretación de esta partitura espacial, los documentalistas se convierten en analistas: centran la atención en el aspecto exterior de la transformación: el instante en que se muestra su posibilidad a través del cuerpo. El cambio idealizado del travesti muta para comenzar a seducirte con su indefinición de género, invitándote a tomar asiento con su descarado engaño, con el embuste que no es, y no sabrás cómo sentarte, tengas el género o las opciones que tengas. El cuerpo, masculino entonces, se manifiesta con desparpajo mediante la ausencia del pene: el hombre como materia oscura; su sexualidad como universo en expansión. Y se vuelve por fin fachada: el rostro de tu hogar dulce hogar, por cuya ventana pueden verse las entrañas del cuerpo humano en una endoscopía, con el vulgar realismo que solo la frialdad del diagnóstico puede soportar.

Al final, el cambio se extiende al lenguaje: presenta las historias que has oído toda la vida e intenta desenmascarar sus verdades establecidas, por repetidas, a través del replanteamiento, la traslación de sentido. El ámbito de posibilidades para desarticular esas historias archisabidas disloca los goznes y desactiva la puerta: queda la sospecha de que el “estado natural” es apenas una ilusión, y el deseo, coraje para correr los riesgos de la transformación.


Carlos Maza

Agosto 2011

Antecedentes


Desde siempre el cuerpo ha sido cuerpo y ha sido nuestro, desde siempre lo hemos alimentado y destruido, hemos representado en él embelleciéndolo o lo hemos envilecido como objeto de venganza de la mente que lo gobierna. El cuerpo es, soporte, formato y también, mensaje.  El tatuaje, aplicaciones en el cabello, perforaciones, pirograbados corporales, cicatrizaciones y modificaciones físicas intencionales, tales como las deformaciones craneanas Paracas y Mayas, son algunos ejemplos de la intención del ser humano por intervenir sobre el aspecto externo del cuerpo con la finalidad de manifestar diferentes símbolos de status social, religioso, espiritual, entre otros.
La apariencia externa como sintomática de la realidad interior, aunque esta se revele de manera temporal en el individuo o el colectivo. Muchas de estas prácticas han sobrevivido hasta nuestros días y alimentan la controversia sobre si el cuerpo humano (entendido como una suerte de espacio sagrado) puede ser o no, transformado parcial o totalmente para finalidades estéticas o culturales.
Si el arte y la ciencia están comprometidos con la verdad de las cosas, los artistas no podíamos hacer caso omiso de la realidad del cuerpo y los tabúes que se generan alrededor de su integridad. Es a partir de los años sesenta cuando a través del Body Art (Vito Acconci, Chris Burden, entre otros) las artes visuales exploran en el cuerpo por su capacidad de ser objeto real y, a la vez, simbólico, susceptible de ser empleado como un significante muy poderoso. El cuerpo no es el último refugio de la autenticidad…, sino el sostén privilegiado de lo falso, lo artificial, lo simulado, lo agresivo, es decir, de los aspectos dominantes en una sociedad rehén de la industria de las imágenes, de la informática y, aunque de manera más incipiente, de la genética (Anna Maria Guasch, El Arte del SXX, Del Posminimalismo a lo Multicultural. Alianza Forma, 2000).

Simultáneamente en Europa, el Accionismo Vienés (Günter Brus, Hermann Nitsch y Otto Mühl) indaga en la transformación - desacralización del cuerpo desde lo sano (lo bueno, el paradigma de lo que debe ser) a lo insano (lo incorrecto). Señala Otto Mühl en su “Manifiesto de la Acción Material” de 1964: ...de manera progresiva, la pintura se aleja cada vez más del uso de materiales tradicionales. El cuerpo humano, una simple tabla o una habitación pueden ahora servir perfectamente como superficies donde pintar. El tiempo es entonces agregado a la dimensión del cuerpo y el espacio. Es a partir de este momento en que el cuerpo se convierte en posibilidad de representar en él y a través de él, lo falso, lo artificial, lo monstruoso, en el caso más extremo.

El asunto de género

Samuel Fosso
Durante la década de los ochenta, y paralelamente a la denominada tercera ola de la lucha feminista mundial, concentrada principalmente en el asunto de la diversidad (diferencias) de las mujeres como universo de profunda complejidad, se produjeron una gran cantidad de manifestaciones populares y artísticas interesadas en explorar la noción de género en función a lo sexual, lo étnico y lo racial. Durante esta década, la producción de Judy Chicago y Miriam Schapiro es fundamental para contribuir con la reivindicación de las causas feministas desde la construcción de un imaginario y una estética que surge de una experiencia personal de la mujer y su representación en el terreno de lo sexual y lo corporal.La fotografía ha abordado el tema del travestismo y la identidad sexual con relativa amplitud; entre los años 30 y 50, la fotógrafa e instaladora Claude Cahun lleva a cabo una serie de trabajos en la que se retrata a sí misma como un personaje andrógino; Cahun se ubicaba dentro de un tercer género indefinido, idea impensada en su época. Man Ray, Marcel Duchamp y Rrose Selavy como una de las actitudes más beligerantes hacia el arte y las convenciones sociales a inicios del Siglo XX.
El camerunés Samuel Fosso se autorretrata vestido de rey, mujer o santo mártir, con la intención de ironizar los estereotipos eurocentristas por un lado y explorar los límites estéticos de su identidad sexual por el otro. Del Lagrace Volcano, artista intersexual (según su autodefinición), retrata y re escenifica su androginia y hermafroditismo valiéndose de códigos visuales propios del advertising norteamericano de los últimos 30 años.
El histrionismo de Yosimasa Morimura, quien reinterpreta el arte clásico y la imagen contemporánea a partir la recreación de éstas en las que él aparece como personaje principal. 

Yosimasa Morimura
A manera de documental, Nan Goldin, Catherine Opie, Robert Mapplethorpe y Diane Arbus, entre otros, han fotografiado al travesti dentro del subgénero del ser marginal, bizarro y monstruoso. En el Perú, las artes visuales se han ocupado del tema del travestismo desde la perspectiva de la imagen pictórica y gráfica, por un lado, y la performance, por el otro.  La Falsificación de las Tupamaro de Javier Vargas Sotomayor y la pintura de Christian Bendayán  y Jaime Higa, establecen una relación entre el travestismo y la imagen popular, esto tal vez debido a que el travesti constituye una suerte de estampa folklórica en los núcleos urbanos del país, asociados a ciertos estereotipos tales como la prostituta, o el estilista. Por el lado del performance y las artes escénicas, entre los más destacados encontramos a Javier Temple y Frau Diamanda. Mención aparte es la de Giuseppe Campuzano y la iniciativa del "Museo Travesti del Perú", libro editado por Campuzano en 2008 en el que se reedifica la imagen de un grupo minoritario pero no necesariamente marginal, enfatizando su presencia en el imaginario popular y subrayando la ubicuidad del travesti en el tiempo y el espacio de la cultura peruana.

El travestismo ha sido asociado a lo trágico, y en el peor de los casos a lo abyecto. Esta muestra no pretende ni una ni otra cosa, sino, por lo contrario, tomar distancia desapasionada y observar el hecho como un fenómeno físico, en tanto que natural. El fenómeno de la transformación en el estrato de la conducta psico-social in extremis.

German Vegas

Agosto 2011

martes, 22 de marzo de 2011

Diosa de la Selva

La primera serie de la muestra expone un conjunto de fotografías a colocarse en la pared principal de la sala.  Estas retratan a un número de personajes caracterizando un ideal de mujer elegido por el mismo personaje a retratarse. Este constructo será ubicado dentro de un escenario idealizado propuesto por los artistas. La serie resume la consumación (o materialización) de una imagen (idea, ideal) del retratado a través de la producción y construcción de la misma por parte de los artistas. Entendemos que, el travestismo, entre los muchos aspectos que lo conforman, es una manera particular de abarcar la femineidad. En muchas ocasiones, el travesti construye su imagen a partir del referente femenino (física y conductualmente), sin embargo lo supera, lo perfecciona, lo sustrae de las otras responsabilidades que implica la condición femenina para que, una vez depurada esa imagen, obtenga esa versión autenticamente sintetizada de la mujer. No se puede mencionar necesariamente, que se trata de una celebración, de un homenaje. Es simplemente, un rediseño, un upgrade. La secuencia de fotos son, a su vez, un producto en coautoría con los participantes, es aquí donde radica su característica más distintiva.


Foto: Álex Luna
Rosita Chávez fue la primera modelo para esta serie. Cuando se le solicitó su participación en FACADE se le pidió ubicar el personaje de su elección. Nos contó su experiencia durante una toma de Ayahuasca, hace un par de años. En ella se visualiza como “una diosa de la selva que sale con el cuerpo azul y mariposas pegadas en el cuerpo y con una culebra”. La imagen entregada por ella me evocó a La Encantadora de Serpientes de Rousseau, por su carácter enigmático, lunar y arquetípico. La sesión fotográfica fue hecha en Cieneguilla, hace casi un mes, tras lo cual, le pedimos a Rosita que escriba un texto a partir de su experiencia con el personaje. Su aporte a continuación.

Mi raíz tras mis raíces

He tomado la raíz para ir tras de mis raíces. Encontré cosas bonitas, feas y mías.


Le pregunté y la Mamita me aseguro que yo era parte de la naturaleza por esas mismas cosas y no al contrario. Todo lo que me dicen tóxico no era yo sino que yo era mariposas, como los árboles y el sol lo son para los otros. Las mariposas eran yo, el cambio que quería para mí. También al prendérmelas al cuerpo como joyas.
No logro hacia los lados pero no me preocupo ya que soy sólo proceso. No tienes pena, eres cambio. Olvida el pasado, ya pasado está. Las ramas se rompen a mi paso.
Color del azul divino que lo llena todo. No soy un dios sino una diosa a contraluz, vestida con retazos de tela y mechas de pelo, pero más baja, con mi cara de niñez.
Nos vimos cara a cara con la serpiente y nos presentamos habitualmente.
Me mantengo pura hacia los demás.
Rosita Chávez

domingo, 6 de marzo de 2011

El Sapo



Transformación implica movimiento y cambio; describe el proceso que sufre una cosa para modificarse en otra. La transformación en el universo es permanente; es el único estado existente, dado que nada permanece en su condición actual. Se transforma el objeto, el sujeto que la percibe o ambos; nada queda en su lugar, salvo la certeza de que todo cambia. La transformación es reversible o irreversible. La primera modifica la cosa de su estado original al subsiguiente, para volver de nuevo al inicio. La segunda, se caracteriza por comenzar de una manera y transformarse en otra, sin la menor posibilidad de volver al estado previo. La transformación reversible, en comparación con el proceso de transformación irreversible, no deja trauma en el estado anterior, se revierte sobre sí misma: el travestismo permite la mutación sin daño, el cambio sin dolor.

Sapo
Se denomina sapo a la práctica de ocultar el pene entre las piernas colocado hacia atrás sosteniéndolo en algunos casos con un alambre, en otros con una liga, sujeta a un cinturón ceñido a la cintura. La técnica permite la disimulación casi total del pene evitando que, a la hora de colocarse la prenda de vestir, la protuberancia fálica revele la sexualidad de la persona. Se trata entonces, de la fantasía de la transformación del sexo, del juego de convertirse en el otro, de la mímesis lúdica de encarnar una realidad alternativa a la propia, o simplemente, la adquisición del alter ego. En solitario, de niño jugué a la guerra, al fútbol, al súper héroe y me divertí ocultando el pene entre las piernas frente al espejo, exponiéndome con impudicia a la posibilidad de ser hembra. Supongo que muchos de ustedes lo han hecho en su niñez (o su adultez), aunque les cueste trabajo admitirlo. Muchos años más tarde, al ver el Silencio de los Inocentes recuperé la memoria de este acto de infancia cuando el villano apodado Buffalo Bill baila ante el espejo al son de Goodbye Horses  y sonreí esta vez, ante la posibilidad de haber sido asesino serial. 


Como parte de FACADE, expondremos una serie de fotografías anónimas, hechas por ustedes mismos con el medio que tengan a su alcance (cámara digital, celular, web cam, o cualquier otro) atrapando el pene entre las piernas, el único requisito es que estas sean en formato horizontal. Pretendemos construir una suerte de sólida muralla con todas ellas sin señal alguna del retratado. Les mostramos la primera fotografía enviada por nuestro primer colaborador. Hágannos el favor de enviar su foto a xpofacade@gmail.com, guardaremos toda la discreción posible. Se los prometo, como que no soy asesino en serie.

Mil gracias.

Germán

sábado, 19 de febrero de 2011

Concepto FACADE



Se entiende fachada como el aspecto externo de una cosa o un ser, pero para motivos de esta muestra “Fachada” (FAÇADE, en francés), constituye una instantánea del acto de transformación o transfiguración, punto preciso y estático en el espacio y el tiempo. La fachada es el estado inicial y el final de esta acción, o la instantánea de la transformación en sí misma, en cualquiera de sus momentos. Esta imagen puede ser observada independientemente del proceso al que pertenece; es la tesis fundamental de la fotografía, la cual nos muestra un momento para el que existe un antes y un después.
El proyecto se inicia en la reflexión sobre la transformación (y el movimiento) como posición antagónica a los estándares que elabora el colectivo social con el afán de construir un sistema de certezas incuestionables e inamovibles. Es precisamente esta inmovilidad de ciertos criterios los que denuncian la puerilidad de estos sistemas. A través del tema travestismo se pone en evidencia una de las manifestaciones de la alteración del status quo más radicales que pueden ocurrir a nivel estructural dentro de la experiencia social humana.
El travestismo representa, en este caso, la transformación "pura", perenne. A diferencia de la heterosexualidad, el travestismo no se detiene en uno de los extremos de lo masculino o femenino. Transformación reversible como continuum  de movimiento perpetuo entre uno y otro estado. Observar a un travesti como hombre o mujer, es observar el estado previo a lo que ocurrirá después. Un travesti no permanece en ropas femeninas, tampoco lo hace en su contraparte masculina.
Sin embargo, la transformación es superficial, en cuanto que se limita a la apariencia física y la mímesis conductual, histriónica. El travesti no accede al cambio cromosómico, gonadal, hormonal, morfológico o neurológico. Tampoco lo desea, el travesti no renuncia a su sexo, lo disimula. Para lograr la corporalidad femenina debe ser consciente de la propia, que es masculina. Esta feminización de la persona masculina, según el punto de vista de algunos psicólogos, consta de un número de fases que van desde fantasear con la transformación hasta consolidarla. Construyen su identidad en base a la observación minuciosa de un modelo femenino referencial el cual analizan y, posteriormente imitan con precisión.
Las fotografías a continuación forman parte de un conjunto de imágenes obtenidas durante la celebración de Halloween, en noviembre último en los salones del Hotel Bolívar. Se utilizó una cámara fotográfica Diana Mini, con lente de plástico de 35 mm. Las imágenes producto de esta cámara compacta permiten un particular trabajo de luz, debido al deliberado defecto de gamma traducida en la saturación del color.

Germán Vegas










Fotos Alexander Luna

domingo, 6 de febrero de 2011

Expositores

            Germán Vegas

            Artista plástico egresado de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, escenógrafo teatral por el Núcleo de Estudios Teatrales (NET) y diseñador gráfico ambiental por el Centro Nacional de las Artes, todas en la Ciudad de México, entre los años 1989 y 2003. Durante este periodo de tiempo diseña escenografía para diversas piezas de teatro y trabaja en instalación plástica en diferentes proyectos de intervención espacial urbana y galerías privadas. Dedicado a la investigación sobre temas visuales ha sido profesor de la facultad de arquitectura de la UPC. Actualmente se desempeña como profesor en el Instituto San Ignacio de Loyola en la carrera de diseño gráfico y en el Centro de la Imagen en las carreras de diseño gráfico y fotografía, además de realizar proyectos artísticos personales.


            Alexander Luna

            Fotógrafo egresado de la “University of Applied Sciences” y en la Kunst - Akademie (Academia de Bellas Artes) en la ciudad de Münster, Alemania donde estudió arte, fotografía y diseño gráfico. Durante su periodo de estudios obtuvo el primer premio en el concurso "Ansichtsache" organizado por la Universidad de Muenster. Además fue finalista en el concurso de fotografía organizado por la compañía Canon y la revista Profifoto. Su trabajo ha sido publicado en los portales web de la revista Geo y Spiegel Online, asi como en la revista Photonews en Alemania. Actualmente se desempeña como profesor en el Instituto San Ignacio de Loyola en la carrera de diseño gráfico y realiza proyectos personales.